VOA Fest 2016 Corroios

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Nunca me han gustado las grandes aglomeraciones de gente, no me gusta considerarme como “masa”. Este principio es también aplicable a los festivales de música, a pesar de haber asistido a algunos de ellos. La razón es bien simple: me gusta ver el grupo que toca, verlo realmente, no sólo escuchar su música en una lejanía inadmisible respecto al escenario. Por lo tanto, siempre preferiré pequeños festivales o conciertos en salas cerradas, donde el contacto con el grupo es real o bien existe un espacio suficiente para bailar y saltar y tienes “a tiro de piedra” al grupo del cual has ido a disfrutar. Éste es el caso del festival del que voy a hablar aquí: el Vagos Open Air Festival que se celebró el pasado mes de Agosto en la localidad de Corroios, al sur de Lisboa, en nuestro vecino país de Portugal.img_5305

img_5307Tras haber disfrutado plenamente de los eternos BAD RELIGION en un pequeño pueblo extremeño, Quintana de la Serena, conocido como el pueblo del granito, en un festival muy pequeñito, quise rematar el verano viendo de nuevo a los que se han convertido en un grupo de referencia para mí en los últimos tiempos: KREATOR. Así que compré entradas para el festival mencionado en el párrafo anterior, donde también se suponía iban a tocar otro de mis grandes, ANTHRAX (los cuales, por “cuestiones logísticas”, se cayeron del cartel y que, por lo tanto, han caído en desgracia para mí). De paso, y ya que no estoy en edades para tiendas de campaña, reservé en un modesto hotel en Costa da Caparica, a unos 5 kilómetros de Corroios, para disfrutar de las frescas aguas del Atlántico. No obstante, la zona de acampada reservada para el festival estaba muy bien situada y era tranquila, preparada para el descanso realmente. El festival y la zona de acampada se encontraban en un parque público de Corroios y, a pesar de las críticas de una señora que, al verme pasar vestido con la típica camiseta negra, me comentó, en tono irónico, supongo, que “á música faze ás pazes”, no era excesivo el volumen de los conciertos a partir de medianoche (los conciertos terminaban a eso de las dos de la madrugada).img_5306

Eso sí, una pequeña apreciación es que, no obstante del clima atlántico de Portugal, el comenzar los conciertos a las cinco de la tarde provocó que se sufriera un poco por el calor, sobre todo los grupos de música, más de uno nórdico.img_5301

Respecto al cartel, los grupos de los que disfruté fueron: Mantar (dos tipos en el escenario dando una caña brutal), Katatonia (los pobres pasaron un calor tremendo, vestidos de negro), Anathema (me parecieron muy blandos para lo que se “cocía” en el festival) y Opeth (me sorprendieron muy gratamente, tocando una especie de ópera rock con momentos de arrebato muy tralleros); éstos el primer día. Para el segundo día: Schammasch (que iban vestidos con una especie de mantas y las caras pintadas…de hecho el cantante llevaba incluso una capucha, con lo que me dio por pensar que verdaderamente se encontraban en el infierno, al menos, por el calor que tuvieron que pasar), Abbath (muy, pero que muy brutos; geniales), Paradise Lost (que, como anticipo de lo que había ido a ver, no me disgustaron) y, por último, los magníficos Kreator (que, de las dos veces que les he visto, creo que esta fue cuando metieron más caña).

La experiencia, todo un éxito. Días de playa, buena y barata comida portuguesa, y tarde-noches de música heavy en directo, culminando con la soberbia actuación de los de Mille Petrozza, que me dejaron exhausto, sudoroso, pero al mismo tiempo flotando a veinte centímetros sobre el suelo, contento, feliz, transcendiendo el mundo del día a día y con el corazón aún más heavy que antes. Se intentará repetir el próximo verano. ¡Ah!, y encima, con la entrada, me regalaron una camiseta del evento.

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Aunque antes, quizás, si todo va bien, vuelva a verles en Madrid, en La Riviera, el 24 de Febrero de 2017.

Metal will never die!

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Cádiz (y Sanlúcar de Barrameda)

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avenidanocheEsta pasada semana santa (conocida como easter en el mundo anglosajón), por fin nos decidimos a tirar rumbo al sur en lugar de visitar de nuevo tierras asturianas o gallegas. Pernoctar en Cádiz nos resultaba algo caro y además dificultoso, pues es complicado aparcar el coche por allí, así que nos decidimos a buscar en las cercanías una pensión o un hotel asequible.avenidadia Encontramos el Hotel Guadalquivir (una vieja gloria reformada, parecida al Hotel Lisboa de Badajoz) en la localidad de Sanlúcar de Barrameda. Desde el octavo piso donde nos dieron habitación se veía de frente parte del parque natural de Doñana, con lo que las vistas y los atardeceres estaban asegurados.doñanafondo

pizarroSanlúcar en concreto no tiene demasiado que ver, aunque es el único sitio en España donde se hace el “manzanilla”, una verdadera delicia de vino, sobre todo si ésta es “en rama”, que tiene más cuerpo y aroma.lacigarrera Así, hay muchas bodegas dedicadas a este menester que también ofrecen visitas guiadas por sus instalaciones, más o menos económicas (he de decir que no hice ninguna, aunque me vine cargado de botellas de manzanilla, moscatel y Pedro Ximénez; éste último tomado como sobremesa es verdaderamente exquisito). Los alrededores de Sanlúcar también son muy interesantes: la zona de Bonanza y más allá, la Algaida con su pinar y su ermita son dignos de visita. gaviotaypresaEn sentido contrario, se pueden ir recorriendo playas hasta llegar a Chipiona, localidad de nacimiento de Isabel Pantoja.gaviotas

puertasdetierra

La “tacita de plata” (Cádiz) es visitable en un sólo día, eso sí, de forma apresurada. Tras entrar por las puertas de tierra, puede recorrerse todo su contorno en unas horas para, posteriormente, adentrarse y perderse por su callejas, tomar algunas cervezas y comer de tapeo. tapeoCasi de forma obligada, hay que visitar el parque genovés. parquegenovesEn semana santa se complica más el asunto, pues las procesiones suelen provocar muchos cortes de calles, pero no se le pueden pedir peras al olmo. Tampoco subimos a la torre Tavira, pues nos pareció algo caro pagar 6 € por subir. Puede disfrutarse de una magnífica puesta de sol desde la playa de la Caleta o desde el paseo Fernando Quiñones, que conduce al castillo de San Sebastián.calle

contraluzDurante los cuatro días que pasamos por la zona, uno se va adaptando a la muy característica filosofía de vida de los gaditanos: tranquilidad en el vivir, no darle demasiadas vueltas a los problemas (todo esto es lo que a mí me pareció, por supuesto, y puedo estar muy equivocado), disfrutar de los pequeños placeres de la vida, como es estar tomando “manzanilla” a todas horas, etcétera.

panoramica

catedralviejaHay un pequeño restaurante entre Sanlúcar y Chipiona, llamado “Bar Bachicha” (quien quiera visitarlo habrá de buscarlo), donde nos atendieron estupendamente y donde probamos unas deliciosas acedías. Aunque tampoco desmerecieron los chipirones ni los boquerones. Como he mencionado anteriormente, el dueño nos invitó, para sobremesa, a un chupito de Pedro Ximénez que supo a gloria.alvuelo

No sé cuál de las bodegas de Sanlúcar es más apropiada para comprar “manzanilla”, pero como este señor nos recomendó “La Gitana”, allí fuimos. En cierto modo, también era lo más cómodo, pues sus bodegas están justo frente al Hotel Guadalquivir donde pernoctábamos.bodega

Aquí en Badajoz tenemos un pequeño rinconcito de Cádiz en el barrio de San Fernando, donde puede disfrutarse del “TapaTeo” (incluido un “aperiti-vito”). El bar-cervecería Cádiz ofrece tapas muy abundantes y a un precio bastante económico, servidas con todo el salero del que regenta el local, un gaditano de pura cepa.arcopopulo No quepa duda que, si se visita Badajoz, es uno de los lugares que recomiendo para comer o cenar. Mis favoritas: salmorejo con jamón, pollo al ajillo-limón, surtidito de ibéricos, calamar relleno de york-queso, chipirones plancha, solomillo al roquefort, lagrimitas de pollo, brocheta de rape y ensalada de pollo con mostaza-miel. Aunque se echan de menos las tortillitas de camarones y las papas aliñás.

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La trashumancia de los serranos

Amanecer en Xove

En mi pueblo se les decía “serranos” a aquellos hombres que venían de las serranías del norte de España, a través de la vía de la plata, con sus ganados para que éstos pudieran llevar mejor el invierno que es más benigno en tierras extremeñas. En sentido opuesto, cuando llegaba el verano y los pastos escaseaban en esta dura tierra de Extremadura, estos hombres volvían a sus lugares de origen en busca de hierba fresca con la que alimentar a sus rebaños.AsturesPor mi apellido Álvaro se que debo provenir de tierras astur-leonesas. Mi nombre, Antolín, patrón de Palencia (y que en griego significa florido y hermoso) también proviene de aquellas tierras. Según me han contado mis familiares, a mis bisabuelos les gustó este nombre y se lo pusieron a mi abuelo y de ahí pasó a mí, a mi primo hermano y hace poco al hijo de éste. Quizá sean estos los motivos por los cuales siento predilección por pasar alguna semana del verano en Asturias y esa tierra hermana que es Galicia.Previa. Calentando motores

No obstante, este verano me di el viaje para acudir a una cita que no podía dejar escapar: ver al señor Dave Mustaine y su cambiante acompañamiento en la genial banda de música MEGADETH, los cuales tocaban en el festival Resurrection Fest que se celebra desde hace algunos años en la localidad gallega de Viveiro. Como Mustaine, soy más bien de la vieja escuela y no me gustan demasiado los grupos cuyo(s) vocalista(s) gritan más que cantar y, de hecho, me pregunto todavía qué hacía Megadeth en este festival, pero así estaban las cosas y si quería ver al grupo tenía que tragarme algunos de estos “hardcore” que no me hacen demasiada ilusión, aunque también dan diversión y nunca hay que cerrar los oídos a casi cualquier música. Como Viveiro triplica su población durante la celebración del festival, buscamos una pensión en la localidad aledaña de Xove, donde pasamos un par de noches muy, muy tranquilas. El concierto se me hizo cortísimo, pero no se puede esperar otra cosa en un festival de tal magnitud (que además debo añadir estaba magníficamente organizado). El set list de Megadeth fue el siguiente:

1. Hangar 18

2. Wake Up Dead

3. In My Darkest Hour

4. Skin O’ My Teeth

5. Sweating Bullets

6. Tornado Of Souls

7. Public Enemy No. 1

8. She-Wolf

9. Trust

10. A Tout Le Monde

11. Kingmaker

12. Symphony Of Destruction

13. Peace Sells…But Who’s Buying

14. Holy Wars…The Punishment Due

Playa de las catedralesAl día siguiente tomamos rumbo a lo que, tras pasar cuatro noches en él, he dado en llamar el “monstruo” turístico que representa la localidad asturiana de Cudillero. Antes pasamos por una maravilla natural que está en grave riesgo por la virulencia del turismo humano, que es la playa de las catedrales (todavía en la provincia de Lugo). Tras visitar este paraje con sumo respeto, nos dimos el homenaje de comer zamburiñas, navajas y lacón en un pequeño restaurante de un pueblecito que cae al lado de estas playas llamado Rinlo.Cudillero1

Cudillero puede verse en unas horas.Cudillero2 No tiene más, aunque los alrededores dan para unos días. Para comer en Cudillero, quizá la mejor opción sea el restaurante “El Remo” que, al menos, tiene camarer@s que te escancian la sidrina. Para salidas nocturnas y tomar unas copas, subiendo la calle principal puede encontrarse el pub “Noctiluca”, cuyo camarero fue realmente amable conmigo. En cualquier caso, si son urbanitas habrán de visitar las ciudades cercanas de Oviedo (donde es muy recomendable visitar el museo arqueológico) y Gijón (es muy placentero un paseo vespertino por el puerto, las playas y cimadevilla).Gijón (sidra)En Oviedo, subiendo al alto del Naranco hay un restaurante donde nos comimos un Cachopo-Cachopo que, como bien nos avisó la camarera, daba para comer en abundancia a dos personas. Visitar ambas ciudades en un día, aunque apresurado, es posible.Oviedo

Playa del silencioA poca distancia de Cudillero se encuentra la playa del silencio que es digna de ser visitada. Un aviso: vayan preparados porque es de acceso dificultoso y, una vez allí, es para pasar unas cuantas horas. Lleven de comer, sombrillas, etcétera…aunque si olvidan la comida están de suerte porque hay un pequeño negocio antes de comenzar la bajada que por un precio no muy elevado les sirven hamburguesas, bocadillos y bebidas en la propia playa (pueden hacerse los encargos por teléfono). Para terminar, hay que visitar el faro de Vidio, desde donde se puede contemplar una preciosa puesta de sol.

Puesta de sol en Vidio

Galicia calidade

Mariscada

Si deciden visitar Galicia durante cuatro o cinco días, lo primero es tener la suerte de que todos los días te salgan soleados (sobre todo en el mes de abril). Otra cuestión a tener en cuenta es que, si quieren ir a Sanxenxo, o tienen barco o, al menos, tienen chaleco para poder exhibirse por el paseo marítimo. Lo que quiero venir a significar es que, si son viajeros más que turistas, no llegarán a Sanxenxo y se quedarán paseando por el pequeño pueblecito de Combarro (no confundir con Cambados), se tomarán alguna cerveza en las tasquitas que se encuentran por la calle más turística y tomarán el primer contacto con la agradable hospitalidad galega. CombarroPosteriormente, no podrán decir que no y comprarán alguna botella del rico y casero licor café, etcétera.

Como para pasar la noche hay un hostal de mala muerte reservado (no incluiré el nombre en esta publicación) en la ciudad de Pontevedra, vayan al centro en busca de algún sitio donde cenar, no les importe demasiado el lugar. Es seguro que serán atendidos muy amablemente. Pontevedra es una ciudad pequeña, pero bien merece un paseo matutino por sus calles centrales y escondidas plazas e iglesias. Incluso podrán encontrar una casa donde vivió Valle Inclán.Pontevedra

Galicia transpira superstición, magia y religiosidad en sus ciudades, en sus símbolos, casi en sus paisajes. Santiago de Compostela se convierte de manera natural en el ombligo, el centro gravitatorio del viaje, pues es necesario patear sus atestadas calles, entrar en su catedral y buscar un pequeño restaurante llamado “Trafalgar” en un rincón del centro, donde les pondrán de aperitivo unos mejillones picantes de delicia (sobre todo para los mexicanos allí presentes). Pulpo a feiraPodrán comer un pulpo a feira magnífico, unos berberechos de diez y un lacón con pimentón estupendo. No dejen de pasar la siesta en un antiguo cementerio reformado en parque de detrás de cierta iglesia para finalizar la visita tumbándose relajadamente en el césped de detrás de la estatua en homenaje a Rosalía de Castro.Vista de la catedralSitar

Llegarán a Arteixo, declarado como centro de operaciones para las tres próximas noches. Con un poco de suerte habrán reservado estancia en el Hotel Balneario por 30 €/noche, lugar con un encanto especial e idóneo para dormir plácidamente. Pero antes, si deciden darse un homenaje, pueden cenar en el restaurante parrillada “O Anduriña”, donde dignas carnes de ternera, buey o cerdo esperan a ser degustadas. También, pueden disfrutar de una cena más ligera, pero acompañadas de inmejorables vinos ribeiro u albariño, en concreto, el “D. Pedro de Soutomaior, neve” en la vinoteca “O Refuxio”, de cuyo dueño traigo gratos recuerdos de buenas conversaciones.

Ayuntamiento de FerrolAsí, por fin bien descansados, podrán hacer ruta para ver Ferrol, de la cual nada apreciable se puede mencionar, excepto que es cierto que su casco antiguo está bastante deteriorado, aunque no más que el de muchas ciudades.Marinero

Perdiendo poco tiempo, alcanzarán A Coruña. Parece, al principio, que va a ser difícil aparcar cerca de la parte antigua de la ciudad, lo cual finalmente no resulta cierto. Aunque siempre se ha de ser paciente en estos menesteres del estacionamiento seguro y gratuito. IMG_3445Pararán a tomar una “Estrella Galicia” en el “Bar La Farola” y, conjurando a los astros, les atenderá una simpática camarera y les explicará todo lo que hay que saber para visitar la ciudad en una tarde. Así pues, lo único que queda es bajar a la plaza de María Pita y recoger un mapa en la oficina de turismo para moverse con garantías.Ayuntamiento de A Coruña Mirando en dirección a la fachada del ayuntamiento, a su izquierda, podrán encontrar varias calles con restaurantes donde engullir pecaminosamente una mariscada fresca (tendrán difícil la elección). Nosotros comimos en el “Mesón El Gallego”. Torre de HérculesDebe ser saludable hacer la digestión realizando la subida a la Torre de Hércules, pero antes, por cuestión de horarios, pueden visitar la Casa del Hombre, el Acuario, o bien, la modesta, aunque muy interesante y entretenida, Casa de la Ciencia.IMG_3460

Ola en BarrañánEl último día de estancia en tierras galegas podrían dedicarlo a ver los alrededores de Arteixo, recorriendo las playas de la Hucha, Valcovo, las Combouzas, comiendo en un restaurante en la playa de Barrañán, disfrutando en ella de meter los pies en el agua y jugar con la arena, y tomando algunas fotografías nocturnas en la playa de Repibelo.

 

Nocturna en RepibeloDespués, a dormir, que la siguiente jornada constará de nueve horas de regreso a casa."O Refuxio", vinoteca

Simetrías

La simetría (además de un concepto matemático e incluso filosófico) es un recurso técnico fotográfico que casi nunca desmerece. Normalmente se encuentran fotografías con una simetría horizontal, es decir, vemos un reflejo en el agua de lo que hay por encima. Este es el caso de la siguiente imagen, tomada en el embalse de Orellana la Vieja, un pueblo de la provincia de Badajoz, cuya playa de costa interior (agua dulce) ha recibido la catalogación de playa con “bandera azul” durante tres años seguidos.

Estructura para espectáculos parcialmente sumergida.

Estructura para espectáculos parcialmente sumergida.

Por otro lado, pueden obtenerse fotografías con simetría vertical utilizando, por ejemplo, un espejo. No obstante, lo más complicado quizá sea encontrar motivos singulares donde pueda observarse una verdadera simetría natural, o una pseudo-simetría, como muestra la siguiente fotografía de las fachadas en la plaza alta de Badajoz, ciudad de origen árabe y la más populosa de Extremadura.

Fachada en la plaza alta. Torre de Espantaperros detrás.

Fachada en la plaza alta. Torre de espantaperros detrás.

Nota: En la publicación “Un viaje por Europa…” puede verse la Torre de espantaperros desde otro ángulo, correspondiente al lado de la alcazaba árabe.