Cerveza Sevebrau (Villanueva de la Serena)

3 de 4 Sevebrau

Me han hablado de una pequeña tasca en la localidad pacense de Villanueva de la Serena donde se pueden comer algunas sencillas raciones. Aunque lo que tomaré cuando vaya a visitar el lugar serán algunas cervezas artesanales que el dueño fabrica y embotella para disfrute de los clientes: la cerveza SEVEBRAU.

IMG_3739He catado las tres de la fotografía, pero sé que hay un cuarto tipo que venden de cañero y también embotellada bajo una etiqueta verde. Muy posiblemente visite durante el verano esta pequeña cervecería y aprovecharé para tomar una fotografía de esta variedad de cerveza restante, que publicaré como un anexo de esta entrada.IMG_3737 Como me gustan prácticamente todas las cervezas, no voy a dar opinión o hacer crítica de la cata de estas cervezas (para formarse una opinión personal, habrán de probarla), aunque dejo fotografías de las etiquetas traseras donde se dan someras indicaciones de sus características (para ver en tamaño completo, haz click sobre las etiquetas).IMG_3741

La fabricación de cerveza es toda una ciencia, además muy antigua, pues ya los eqipcios preparaban cerveza, aunque creo que con una graduación alcohólica menor que la actual y con bastante más fundamento alimenticio (y la tomaban para desayunar: yo también la he desayunado alguna vez, cuando era joven, sin haberme acostado anteriormente). En cualquier caso, hay en internet un magnífico documental sobre la cerveza que explica su historia y fabricación con todo detalle (está dividido en tres partes):

¡SALUD!

Por cierto, con todo esto, me he acordado de un tema del grupo alemán Tankard, que hizo las delicias de más de un adolescente:

La CERVEZA, toda una filosofía de vida.

LAS CUATRO LEYES DE DESCARTES, CONTADAS POR ÉL

“Me bastarían estas cuatro leyes, siempre que tomara la resolución firme y constante de no faltar ni una sola vez a su observancia:
-La primera: no aceptar nada por verdadero a menos que lo conociera con evidencia; evitar las conclusiones precipitadas y los prejuicios más que lo que se presentara tan clara y distintamente a mi mente que no hubiera posibilidad de ponerlo en duda.
-La segunda, dividir cada una de las dificultades que examinaba en tantas partes como pudiera y en cuantas fueran necesarias para resolverlas bien.
-La tercera, conducir ordenadamente mis pensamientos, comenzando por los más simples y más fáciles de conocer, y subir poco a poco, como por grados, hasta el conocimiento de los más complejos.
-Y por último, hacer siempre recuentos tan completos y revisiones tan generales que se pueda estar seguro de no omitir nada”.
“Discurso del método”

Fuente: Revista Filosofía Hoy (facebook).