Algunas reflexiones oportunas para enseñantes

La primera, que considero fundamental, es lo que Oliver Cromwell escribió en una carta a la Asamblea General de la Iglesia de Escocia, fechada en 3 de agosto de 1650:

“Yo os suplico, por las entrañas de Cristo, penséis que es posible que podáis estar equivocados.”

La segunda es debida a Aldous Huxley:

“Desgraciadamente hay muchos educadores profesionales que parecen creer que nunca se debe requerir a los niños que trabajen firmemente.”

La tercera y última, debida a Mark Twain, es una de sus profundas ironías:

“Cuando yo era un chico de 14 años, mi padre era tan ignorante que apenas le soportaba. Pero cuando tuve 21 me quedé sorprendido de lo mucho que él había aprendido en 7 años.”

Fuente: Mariano Mataix; En busca de la solución.

Outcast?

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Cuando aprendo algo, lo aplico a la vida. Si comprendo, si adquiero consciencia, no hay marcha atrás. Mi vida se basa en mis pensamientos y razonamientos.

No me valen las expresiones “no me dí cuenta”, “yo soy así”. Hay que tomar consciencia y obtener la propiedad de la flexibilidad. Como un junco: firme a la tierra y flexible para adaptarse a los vientos cambiantes.

Y, por supuesto, procuro ser coherente: ni llevo máscara, ni quiero cuentas con la gente que la lleva.