​El experimento de los monos, los plátanos y la escalera: obedeciendo normas absurdas — Psicología y Mente

Se trata de una historia que muchos hemos escuchado en conversaciones en las que se habla de la aceptación de las normas por parte de las masas.Un experimento aparentemente simple, con un grupo reducido de monos que están metidos en una jaula y unos cuantos plátanos que podrían tratar de alcanzar.El experimento de los monos,…

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3 pensamientos en “​El experimento de los monos, los plátanos y la escalera: obedeciendo normas absurdas — Psicología y Mente

  1. Quizás los monos sean más inteligentes que las personas, las masas, ejem, ejem…tiene castañas ya lo decía Ortega y Gasset. Me ha venido esta espléndida película clásica, gran peli,” El Planeta de los Simios”.

    Saludos Antolín.

    • Buena película, la antigua. Las nuevas son más espectaculares pero algo menos sustanciales.
      Por otro lado, hay ciertos comportamientos repetitivos para las masas que las dotan, quizá, de una tranquilidad social, que no moral. Un ejemplo que suelo utilizar al referirme a esto son las bodas (más bien bodorrios) y comuniones que parecen bodas (y bautizos que parecen comuniones). Se pierde el sentido de tales acciones, diluyéndose en negocio y postureo. En el caso de las bodas, he decidido no ir a ninguna más, por muy cercana a mí que sea la pareja que “se casa”. En cierto modo, ¿qué clase de “catadura moral” pueden tener unas personas que se presentan en un hogar con todos sus miembros en paro para invitarles a una celebración que les va a costar mucho dinero entre sobres, trajes, peinados, etc.? Todo ello añadido a un compromiso con trampa, pues has de quedar mal si no acudes al enlace, aunque no te apetezca lo más mínimo meterte un atracón o realizar un viaje de muchos kilómetros…en fin. La libertad de una persona acaba donde empieza la de la otra. Muchas veces, con la excusa de que va a ser el día más feliz de una persona (me resulta gracioso que todos los que vengan después serán menos felices), se provoca tensión y, por tanto, incomodidad e infelicidad en otra. Como expresa un dicho árabe: “Ata a tu burra, que yo ataré la mía”.
      Gracias por tus comentarios. Un cordial saludo.

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